Mostrando las entradas con la etiqueta Anorexia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Anorexia. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 22, 2007

Malos Hábitos

Uno deja de comer cuando está muy lleno, o muy vacío. Así reza el slogan de ésta película que gira en torno a los desórdenes alimenticios y que en México ha provocado reacciones muy encontradas. Malos Hábitos es la opera prima de Simon Bross, un exitoso publicista, que un día decidió que tenía ganas de hacer cine, y aprovechó como punto de partida una noticia aparecida en ese momento en los diarios: Una prestigiosa universidad privada tenía problemas debido a que las tuberías de los baños habían sido carcomidas por el ácido del vómito de cientos de estudiantes que después de alimentarse corrían a los sanitarios para mantener la línea.

Con semejante premisa de inicio, Simon Bross se dedicó a investigar acerca de los desórdenes alimenticios, apoyándose en una clínica privada para tener contacto directo con enfermas de bulimia, anorexia y vigorexia. El resultado de su trabajo ha sido una película muy bien fundamentada donde se refleja el drama de quienes viven con estos diferentes padecimientos.

La película gira en torno a una familia de clase media compuesta por un arquitecto entrado en carnes, una esposa vigoréxica y anoréxica y una niña comedora compulsiva. Elena, la madre, vuelca todos sus anhelos y frustraciones sobre la pequeña Linda, quien sólo encuentra un cierto alivio y mucha culpa ingiriendo todo lo que encuentra a su paso. Por su parte, su marido Gustavo tiene serios problemas en una universidad que construyó, y que tiene inundaciones severas, por lo que amenazan con quitarle el proyecto de construir otro campus si no soluciona el problema, a eso agregar la frialdad que encuentra en su hogar, donde Elena quiere someter a todos a su estricto régimen alimenticio y su obsesión con la caminadora. Gustavo refugia sus frustraciones en la compañía de una chica que conoce en la universidad, una persona que disfruta de los placeres culinarios y de la carne, a diferencia de su esposa, lo que le provoca un sentimiento inmenso de culpa.

Por otra parte, tenemos a Matilde, una joven monja que ve en televisión las catástrofes provocadas por las terribles lluvias e inundaciones que se viven en otras partes del mundo, mientras que donde ella vive no para de llover tampoco. Matilde se convence de que se avecina un segundo diluvio, y como penitencia para tratar de evitarlo deja de comer. Para colmo de males, las monjas del convento empiezan a preparar alimentos deliciosos para poner a la venta con el fin de generar ingresos para restaurar su hogar, lo que añade tentaciones y sufrimientos a Matilde.

Mientras vemos el drama de Matilde, Elena arrastra a la pobre Linda de consulta en consulta, tratando de conseguir que baje de peso para su primera comunión, sin importarle meterla lo mismo en sitios de acupuntura, centros de control de peso, médicos charlatanes, etc. Es tal su obsesión que le importa poco la vida de su hija ya que, como ella misma se encarga de decirle, “a los gordos nadie los quiere”. Obviamente, éstas frágiles estructuras pueden colapsar de un momento a otro, y el trágico desenlace no se hace esperar. Entre momentos de comedia y tragedia se desarrolla ésta película que puede llevar a la reflexión, no sólo sobre la crisis de la familia o las obsesiones místicas, sino también sobre los extremos a los que llegamos por alcanzar un estúpido ideal estético.

Cabe aclarar que los raptos místicos y la obsesión de la monja van más allá de una crítica a la religión como me sugirió alguien no muy puesto en el tema de la anorexia. De hecho, lo que nos muestra Matilde es una histeria anoréxica o anorexia histérica, donde se recurre al control del propio organismo al no poder ser capaz de controlar los aspectos que nos provocan angustia extrema. Vaya si lo sabré yo.

¿Algo más? Ah, si, la lluvia como metáfora de la culpa; una culpa presente en todos y cada uno de los personajes, una culpa que nos lleva a comer sin parar o a dejar de comer por completo, una culpa que lleva a ejercitarse hasta la extenuación; a fin de cuentas una culpa que lleva a comportamientos extremos cuando no se sabe lidiar con ella.

Si es que la llegan a exhibir cerca de vuestros hogares dadle una oportunidad, es una película hecha a conciencia con el objetivo de poner el dedo en la llaga sobre un mal de nuestro tiempo.

miércoles, octubre 31, 2007

Hasta el viento tiene miedo (2007)

Hasta el viento tiene miedo es una peli clásica de México, de las pocas hechas con base en el terror gótico donde lo más importante es la atmósfera. Inspirada en Otra vuelta de tuerca de Henry James, la historia juega con la ambigüedad de los acontecimientos. ¿Realmente hay un fantasma con sed de venganza en la mansión o se trata sólo de sugestión e histeria colectiva? Filmada en 1967, se ha convertido en una peli de culto pese a las deficiencias en producción y lo pobre de sus efectos especiales, y es que lo principal de la historia es la tensión que logra desarrollarse a lo largo de la trama.

Pues bien, este año se ha estrenado un remake de la peli, actualizando la historia y poniendo una casa de reposo para chicas con problemas psicológicos en lugar de un internado para señoritas. La nueva versión se dirige a un público adolescente, preferentemente femenino, si bien hay profusión de desnudos para que los muchachos también acudan en jauría a verla. Los códigos que se manejan son básicamente femeninos, y dudo que la gran mayoría del público masculino logre entender los momentos de terror basados en la menstruación (sangre de vida, sangre de muerte).

La historia arranca con el intento de suicidio de Claudia, una chica con anorexia y un historial de consumo de drogas. Tras un segundo intento de suicidio es enviada a una clínica de recuperación enclavada en un bosque afuera de la ciudad. La clínica es dirigida por la Dra Bernarda, una mujer estricta que maneja una técnica llamada confrontación junto con la aplicación de drogas psicoterapeuticas, sin tener demasiado éxito sobre las internas. La mansión donde se encuentran es donación de un astrónomo fallecido, y contiene una torre abandonada que alguna vez fue usada como observatorio. En dicha torre se suicidó tiempo atrás una adolescente llamada Andrea, quien parece dispuesta a cebarse sobre Claudia y Josefina, otra de las internas.

En un mundo de anorexia, problemas de adaptación social, diagnósticos de alucinaciones visuales y auditivas, consumo de drogas y rechazo al cuerpo se mueven las seis adolescentes que ven su vida perturbada por las incursiones de Andrea, quien está dispuesta a cobrar una venganza desde el otro mundo.

A mi punto de vista una muy buena reinterpretación, aunque definitivamente enfocada al público adolescente pues cuenta hasta con videoclip a la entrada de los créditos. ¿Cómo se le está publicitando? Ni idea. También he tomado nota de que se está filmando un remake de otro clásico de terror mexicano alejado de las luchas: Más negro que la noche. Espero que sea superior a su antecesora.

domingo, octubre 07, 2007

A vueltas con la Anorexia

Una vez más me encuentro hablando del tema, en parte porque de nuevo me tiene bastante sensible. Para no variar hay decenas de búsquedas de gente que quiere ser anoréxica, supongo que para conseguir el éxito social, sentirse queridas ya que ellas mismas no se quieren lo suficiente o alguna chorrada más por el estilo. No sé, yo no puedo dar consejos de cómo llegar a serlo, no me habría buscado a consciencia una enfermedad psicológica que además me tiene bastante fastidiada a nivel físico. Supongo que debe buscarse ser una persona aprehensiva, obsesiva-compulsiva, ideática y con tendencias depresivas, o no. Hay que aprender a ver en la comida al enemigo, lo mismo que en uno mismo.

Creo yo que la gente está bastante malinformada por los medios de comunicación que nunca aclaran realmente las cosas y confunden la velocidad con el tocino con singular gusto y alegría, mientras se logren ratings y ventas lo demás es lo de menos. Y me pregunto yo, ¿Cuántas de todas esas personitas que dicen querer ser anoréxicas no están entendiendo una cosa por otra? ¿Quieren estar enfermas o tan sólo quieren ser delgadas? Que no es lo mismo ni es igual, vamos, ni de broma. ¿Quieren verse como la chica guapa de la peli o serie de moda o como la modelo de la última campaña de Toscani?


Ahora bien, no se yo, pero el rostro de la chica se ve demasiado saludable para su cuerpo, que yo me consumí a extremos tremendos y tenía las cuencas de los ojos hundidas y la nariz marcaba perfectamente el cartílago. Por cierto, se me olvidaba mencionar algunos de los plus de la anorexia: empieza a salir mucho vello en el cuerpo, el conocido como lanugo, y en algunas partes se concentra mostrando manchas peludas de color oscuro; descamamiento de la piel, resequedad extrema, pero sequedad en serio, bien pensado el parecido con una momia se da en bastantes aspectos; hipotermia, lo que significa que todo el tiempo se tiene frío, muucho frío, y en invierno se sufre lo indecible, pues no hay ropa que logre calentar un cuerpo desprotegido; problemas de tensión arterial, que baja horrores, y con cualquier esfuerzo se desboca. Nada agradable, como se puede deducir.

Y una vez más pregunto. ¿Segur@s que quieren tener anorexia? ¿O tan sólo quieren estar delgad@s?

miércoles, septiembre 12, 2007

¿Porqué todas quieren ser princesas?

Como ya lo he comentado antes, pasé por un periodo de anorexia muy fuerte hace relativamente poco tiempo y parte de mi recuperación fu escribir en este mi blog algunas de las barbaridades que me pasaban por la mente y el cuerpo. En fin, a raíz de esos posts tengo cientos de visitas y comentarios de chicas que viven la misma problemática, y de vez en cuando me doy una vuelta a sus blogs. Obviamente, algunos mensajes son desgarradores, otros dan ganas de sacudirlas a bofetadas (cosa que no sirve de nada como bien sabe servidora) y otras mejor reir por no llorar. Como sea, lo que me llama poderosamente la atención es que la mayoría de estas chicas son adolescentes, y casi todas se ponen nicks de princesas. Princesas de Disney o similares. ¿Porqué demonios todas quieren ser princesas? ¿Porqué ninguna quiere ser Barbie, o Bratz, o Jessica Rabbit o por lo menos Pitufina? ¿Afan de no crecer? ¿Tiene que ver con las ganas de quedarse con un cuerpo asexuado? ¿El rechazo a las curvas y la madurez? No lo sé, son reflexiones. Es sólo que a veces pienso demasiado en lo que no debo.

jueves, agosto 23, 2007

La obsesión con el peso

Estos humanos están majaretas, que diría un Obelix extraterrestre si viera la insana obsesión que tenemos hoy en día con el control del peso. Y no me refiero a economía, nada de eso. De lo que hablo es de las oscilaciones de la balanza, de las tallas y los talles, de la anorexia y el sobrepeso. Buscando imágenes para un post que tengo a medias me encontré una página que hablaba de los desórdenes alimenticios, concretamente que el seguir una dieta estricta puede llevar a la anorexia. Un artículo pobremente desarrollado, casi una cápsula que no aporta nada, algo así como el valor nutrimental de un refresco de dieta. En fin, que lo interesante en sí no es el textito de marras, sino el sitio donde se halla colgado: gordos.com. Y no me parece que sea malo tener un portal que sea para gente obesa, lo que me parece triste es que se la pasen hablando de lo mismo que el otro lado del espectro, de bajar de peso. Si, te hablan del mal que hace el sobrepeso, de dietas, de algunas medidas de salud radicales que se toman en X o Y país. Pero la realidad es la misma, se trata de un sitio para gente obsesionada con su físico, infeliz con su apariencia y que trata de entrar en el molde de los cánones estéticos. Si, también tiene su lado de convivencia formado por club de encuentros, chat, foros, área de denuncia... Me alegra que al menos una parte de la población con desórdenes alimenticios pueda apoyarse sin tantos problemas, sin que se les señale o estigmatice más de la cuenta. Pero a fin de cuentas, me da que los extremos se tocan y esto es la historia de la pescadilla que se muerde la cola.

viernes, mayo 18, 2007

THIN, (Delgada)

En estas vacaciones aproveché para hacer algo que normalmente no me pasa por la mente, ver TV, y gracias a eso me tocó ver un excelente documental en HBO que me puso los pelos de punta: THIN, una película filmada en un centro de tratamiento para personas con desórdenes alimenticioso, dicho en lenguaje común, para anoréxicas y bulímicas. ¡Madre mía! De la que me he salvado, yo sólo llegué a las primeras etapas gracias a que ya estaba en terapia cuando me pasó. ¡Vaya infierno! Lo peor es tener toda la empatía de saber lo que se siente, de odiar subir de peso y ver en la comida un enemigo, de que no importa lo que los demás te digan acerca de tu silueta. Como dice la foto: DELGADA. Si hay que morirse para conseguirlo, así sea.

En el documental vemos a varias mujeres de diferentes edades y condiciones, la mayoría haciendo uso de un seguro de gastos médicos para pagar la estadía. A fin de cuentas Renfrew es un centro de recuperación para gente con adicciones, aunque en este caso la adicción sea a no comer. Mediante un equipo interdisciplinario que combina psiquiatría, nutricionistas, medicina general, terapia ocupacional y una vigilancia estricta, se trata de ayudar a las internas a cambiar una percepción completamente erronea de si mismas. La enfermedad a vencer es mental, más que física, aunque principalmente se refleja en sus cuerpos completamente consumidos. Escuchar a las chicas platicando de sus percepciones, sus experiencias, lo mucho que se odian, lo dificil que les resulta salir de ese loop negativo. Oirlas tratar de apoyarse a salir del hoyo y de lo terrible que les resulta ver a sus compañeras destruirse sin poder evitarlo... Realmente es doloroso, más cuando se piensa que los sermones y demás idioteces de las "buenas conciencias" no sirven mas que para hundirles mas profundamente en la desesperación.

No hay soluciones sencillas, menos para una enferemedad que avanza en secreto y ataca a personas que se aislan cada vez mas de aquellos que les rodean, evitando a los amigos, la familia, mientras el peso se convierte en una obsesión y el centro de la vida. Como dice una de las chicas: Tengo 28 años y un novio que me ama y quiere pasar el resto de su vida conmigo. A este paso, me enterrará en 5 años. Sobretodo, se agradece la sinceridad, el que no sea una película sensiblera planeada y con diálogos prefabricados, sino los sentimientos de gente que normalmente no sabe expresarlos y por eso acaba en un centro como estos, en el mejor de los casos.

Realmente es un excelente documental, dificil de tolerar en algunos momentos, que nos conecta con un mundo que quisiesemos no conocer y que no existiese. En cuanto salga a la venta pienso comprarlo.

jueves, mayo 03, 2007

La presión de los medios

Prendo la TV en VH1 y me encuentro un programa sobre famosos delgados, por no decir anoréxicos. El programa va de "Las 20 celebridades más flacas" y comienza hablando de las portadas de revistas de chismes en USA, donde no falta la foto acerca de alguien exageradamente delgado, generalmente una chica. Nos hablan acerca de que todos niegan que tengan problemas de alimentación, de sus brazos tan delgados, de las piernas cual hilos, de los huesos que se marcan en la espalda y las costillas. Las palabras generalmente giran respecto a pasar de voluptuosa a huesuda, de las dietas donde se ha eliminado toda clase de azúcares, carbohidratos y grasa. Todo excelente, si, se trata de combatir la anorexia con ejemplos extremos, lástima que entran los anuncios y te informan que el siguiente programa es un reallity sobre famosos obesos que compiten para bajar de peso: "El club del sobrepeso".

Y comienzan las contradicciones, por un lado te critican el bajo peso, pero te dicen lo fabulosa que se veía con kilos menos. Hablan de la feroz competencia en Hollywood por mantenerse delgada, por cumplir un canon estético. Mencionan de la "responsabilidad" que tienen las famosas jóvenes por mostrar una imagen saludable, ya que son un ejemplo que miles de chicas imitan. Pero no hablan casi de la enorme presión a que someten a estas starletts con semejantes responsabilidades, ni que se busca a toda costa el cebarse con alguna personalidad, a como dé lugar, para vender morbo. Que si fulanita está muy gorda, que si vean cómo se desborda, y a seguir sobre ella hasta que adelgaza más y más, para después quejarse de lo flaca que está. Y todo ese bombardeo negativo, ¿no afecta también a las miles de gentes que lo leen?

Por un lado vemos reportajes sobre la anorexia, para páginas, canales u horas más adelante ver que se promueven las dietas, el ejercicio extremo, la ropa reveladora en modelos de tallas minúsculas, y cirugías plásticas de todo tipo. ¿No resulta todo esto un poco sicótico? Para terminar, encuentro un anuncio de Nike que muestra a una buena cantidad de chicas en quirófanos a punto de entrar a cirugía plástica y liposucciones,que repentinamente toman conciencia de que esa no es la forma correcta de hacer las cosas, y a ritmo de reguetton o algo semejante nos cantan "Suda el jamón para que te pongas bombón". Bonito mensaje, a primera vista, hasta que se nota que si invertimos en cirugías en vez de ropa de marca para ir al gym, quien pierde ventas potenciales es Nike. Quizás ahora la anorexia disminuya un poco al estar tan expuesta y empecemos a ver una escalada en la bulimia y la vigorexia. ¿Quién sabe?

martes, marzo 13, 2007

El Diablo viste de Prada, Devil Wears Prada

Hace unos meses tuve oportunidad de visionar esta excelente película, El diablo viste de Prada que representa una sátira mordaz al mundo de la moda, las fashion victims y la anorexia, todo en el mismo paquete. Hoy he terminado el libro, que me ha parecido excelente, y le da varias vueltas a la peli. Aunque se bien que no todo mundo disfruta igual de una obra, pues su contexto y referentes le permiten tener mayor o menor compenetración con las situaciones y personajes que se representan, en mi caso ha servido como una catarsis que me permitió expulsar viejos demonios y reirme de muchos malos tragos que pasé con mis anteriores trabajos. Pero vayamos a lo que es la historia.

Andrea Sachs es una chica recién egresada del College que consigue una entrevista en Runway, la más prestigiosa revista de moda en el mundo. Gracias a la desesperación del personal de RH por conseguir una asistente para la despótica Directora General, Miranda Priestly, Andrea entra a formar parte del fascinante e implacable mundo de la moda. Con 23 años, completamente inocente e inexperta, nuestra protagonista se ve sumergida en un torbellino que la arrastra y sumerge de lleno en el ambiente más chic de Nueva York, obteniendo un empleo por el cual "millones de chicas darían un ojo de la cara", y que a la larga acaba resultando mucho más caro que eso. Y es que a Andrea la moda le tiene sin cuidado y no logra comprender porqué su vida y estabilidad, así como la de miles de personas en el mundo, dependen de los caprichos y veleidades de una bruja despótica e insaciable que gusta de humillar a diestra y siniestra a cuanta persona se pone a su alcance, y aún menos comprensible le resulta el hecho de que la gran mayoría de esas personas idolatren a la insufrible Miranda.

Como sea, Andrea está dispuesta a pasar por el aro y sufrir ese infierno durante un año, con la promesa de que ese terrible camino le ahorrará años en el escalafón laboral, y es que cualquier chica que haya pasado el año de prueba con Miranda tiene un brillante futuro en el mundo editorial, si sobrevive semejante calvario, claro está. Porque, efectivamente, Andrea le ha vendido su alma al diablo, un diablo insaciable que le absorbe cada segundo de su vida, que le exige llegar a las 7 am a la oficina y le deja irse a casa pasadas las 11 pm, si bien le va; un diablo que le exige estar impecablemete vestida, peinada y maquillada, que no tenga un solo gramo de grasa en el cuerpo, que no coma en su presencia, de preferencia que no coma nunca, y que tenga la energía suficiente para cumplir todos sus caprichos y leerle el pensamiento, de adelantarse a sus órdenes, y todo esto vestida con ropa de diseñador, Manolos o Choos de 10 cms de tacón (vamos, esto no me parece tan salvaje), pantalones pitillo Gucci, bolsos Channel o Prada, etc, etc, etc., y y mantenerse impecable mientras se desvive por complacer a la dictatorial Miranda. Obviamente, en el camino Andrea se va dejando no solo la vida y la salud, sino sus relaciones personales. Adios amigos íntimos, adios familia y pareja, no hay tiempo para nadie más que Miranda, ni siquiera para la misma Andrea. Como uno de sus compañeros de trabajo le comenta: "Cuando pierdes todas tus relaciones personales significa que tu vida profesional está a punto de despegar".

Sazonada con comentarios ácidos, mucho glamour y nombres de marcas y grandes personalidades, de restaurantes de lujo, lo más in de lo in, el libro es una mordaz crítica al mundo empresarial, concretándose en el de la moda, pero donde quienes hemos trabajado en otros ambientes podemos sentirnos plenamente identificados y reirnos de las desgracias de Andrea mientras recordamos las propias. De todo el libro, si me dan a elegir, yo diría que me quedo con este párrafo, que resume a grandes rasgos uno de mis "maravillosos regalos" del mundo laboral:

...Yo había perdido el apetito, fenómeno que me inquietó. ¿Me estaba contagiando de Runway? ¿O era solo la mezcla de nervios y adrenalina? ¡Ahora lo entendía! La inanición en Runway no era autoimpuesta, sino la reacción fisiológica de cuerpos que vivían constantemente tan atemorizados y angustiados que nunca tenían hambre...

Y de la peli, el delicioso comentario de Nigel:
"¿Sabes cuál es el principal ingrediente de la crema de queso?: CELULITIS". XD

El Diablo Viste De Prada, The Devil Wears Prada
Género: Comedia, Drama
Nacionalidad: USA
Año: 2006
Director: David Frankel
Guion: Aline Brosh McKenna
Reparto: Meryl Streep, Anne Hathaway, Stanley Tucci, Simon Baker, Emily Blunt, Adrian Grenier

El Diablo viste a la moda, Devil wears Prada
Autor: Lauren Weisberger
Editorial: De Bolsillo
Agosto 2006
400 pags
Pasta blanda

lunes, febrero 19, 2007

¿Y no has probado a cerrar la boca?

No hay día en que no encuentre mínimo cuatro busquedas sobre anorexia a este blog. Lo siento, yo estoy en recuperación, y he logrado subir tres kilos desde agosto, cosa que por un lado me enorgullece y por otro me horroriza...

En fin, si quieres algunos consejos te diré algo:
1. En vez de hablar de que deberías bajar de peso, cierra esa boca de una vez.
2. Haz ejercicio, lo más que puedas. ¿Crees que los kilos se van solos?
3. Toma mucho líquido, lo vas a necesitar, y quita el hambre.
4. Come productos lite, pero no hagas como una conocida que se zampaba una doccena de donas ligth de chocolate, acabó con el triple de peso y una desnutrición alarmante.
5. Come frutas y verduras.
6. Acompañalas con leche.
7. Aliméntate sanamente. Es más, vuelvete ortoréxica, come solo alimentos verdes, o amarillos, o hidropónicos o alguna cosa así, inmediatamente eliminarás de tu dieta más de un 80% de los alimentos disponibles. Y de paso te volverás tan insoportable que nadie te invitara a salir y ya no importara tu peso.
8. Córtate el cabello. Eso te hará perder varios cientos de gramos inmediatamente, dependiendo de cuan corto lo dejes, y tiene la ventaja de que cuando comience a caérsete por puños debido a la desnutrición no se verá tan alarmante en el piso del baño, tu almohada, la ropa, etc. Vamos, no parecerás gato peludo por doquier que pases.
9. ¿Que tal si te dejas de memeces y dedicas tu atención a cosas que valgan la pena? La anorexia no es algo que se busca, se da por problemas psicologicos.

viernes, diciembre 22, 2006

No, si a mi me encanta la anorexia

¡Qué diversión, qué felicidad! Nada como ser anoréxico y coger una infección intestinal. Bienvenido al parque de diversiones Ana*, Mia** y Ed***, nada como esto en la vida. Eeeehhhh, empecemos con un tour con Mia. Vomitemos todo lo que hay en el estómago, hasta que la garganta, el esófago y las encías ardan, quemadas por el ácido sulfúrico que no deja de fluir en torrentes incontrolables. Uuuuuuiiiiiiii. Fuera el café y la sopa que tomé hace horas, fuera la soda dietética que deja un sabor acidulado mientras va corroyendo el paladar. Y ahora, siente el mareo, los músculos que tiemblan incontrolablemente conforme baja la presión y el azúcar en la sangre. Yujuuuuuuuuuuú. Pasemos a la hipotensión, la hipotermia y la hipoglucemia. Y ahora a disfrutar de los espasmos del cuerpo, ¿nunca quisiste saber lo que se siente tener epilepsia? Con un poco de suerte y hasta acabas desmayada, y con más suerte en el hospital. ¡Qué divertido!

¿Qué? ¿No hubo suerte? Eso pasa por tener todavía suficiente grasa en el cuerpo, y eso que los análisis demostraron que tu nivel de colesterol está muy por debajo del mínimo. Pero no hay problema, 5 medicamentos ingeribles y una inyección directo a la vena pueden lograr que la diversión continue. ¡Qué diverrtido! Toda la noche en el sanitario, esto ningun purgante lo logra. Cada vez más debil, cada vez mas delgada. A este paso en 12 horas has bajado más de 2 kilos. ¡Qué felicidad! Y lo mejor, no tienes nada de hambre, no te entra nada por esa garganta lacerada. Ana está más que feliz como tu compañera. No importa que tengas las cuencas de los ojos hundidas, ni que tu piel se haya puesto más pálida y amarillenta, disfruta de los escalofríos y los mareos. Y ahora a la montaña rusa de la tensión arterial. Uuuuuuuuuuiiiiii. Sube, baja, vuelta a subir y bajar. Va y viene con singular gusto y alegría. ¿No te parece emocionante?

Y ahora, el suero intravenoso, si con esto no la libras, seguro que te hospitalizan. Claro que el suero tiene sus inconvenientes, pues te va a hacer recuperar peso. Pero si el cuerpo no se hidrata, no dejarás de tener vómito y diarrea. Así que disfruta cómo entra la aguja en tu vena, la pequeña hemorragia que se derrama sobre tu brazo en el segundo del cambio de aguja por tubo de venoclisis. Y el leve escalofrío del líquido frío entrando en tu cálido torrente sanguíneo. ¡Qué sensación! Parece que por fin podrás dormir tras... ¿cuantas horas en vela? ¿32? De todas formas, seguro que ni te mueves, ¿o si? Mejor quedarse despierta, no sea que la aguja se salga de la vena y el suero se infiltre.

Uuuuuuuuuuu. 38 horas despierta, y por fin los vómitos y la diarrea se han calmado. Me pregunto si es que la medicina que he tomado a lo largo de este día realmente habrá logrado hacer efecto o se habrá ido por el caño. Como sea, 3 botellas de suero han sido suficientes, por fin podré dormir. Eso si, me ha entrado un hambre del demonio, así que ingiero 3 galletas y un poco de te. Ed sonríe irónicamente.

Y tras unas 8 horas de sueño reparador, me doy cuenta que ya puedo levantarme, el hambre brilla por su ausencia, y he perdido un kilo de peso. No, si no sabeis cómo adoro mi anorexia. :S

*Ana=Anorexia
**Mia=Bulimia
***Ed=Eating Disorder (desorden alimenticio)

lunes, septiembre 25, 2006

Algo está muy mal en este mundo (Anorexia 2)

Como digo, algo está definitivamente mal cuando alguien empieza a buscar consejos de cómo convertirse en anoréxico. Tengo entendido que hay webs donde dan trucos para ocultar las mañas de la anorexia, páginas de tips y ensalzamiento a esta enfermedad de la mente que va acabando con el cuerpo. Porque cuando ya no hay grasa para consumir, el cuerpo empieza a consumir los músculos y, en casos extremos, se llega a un punto de no retorno.

¿A qué viene todo esto? Pues nada, a que me he hallado tres búsquedas de como ser anoréxica que han llegado a este blog, directamente a la entrada de No me odies por ser anoréxica. Vamos a ver, eso de dejar de comer por iniciativa propia es dificil, además de dañino. No se trata de jugar con la salud tan sólo por seguir unos estúpidos patrones estéticos casi imposibles de alcanzar. Y si se come por nervios y depresión, es muy dificil volverse anoréxico, por la simple y llana razón de que la ansiedad explota por otro lado. Por favor, no caigais en este ciclo de negación de la vida, no os negueis como personas, es un camino largo y doloroso el que lleva a salir de esto.


Además, yo soy una mala anoréxica, porque busco comer y ya hasta al nutriólogo fui para que me diera una dieta que me ayude a recuperarme. Dicho lo cual, no soy ejemplo para nadie.

jueves, julio 27, 2006

No me odies por ser anorexica

Día si, día también, me toca oir y leer todo tipo de comentarios contra la anorexia; desinformados, en el menor de los casos, con un odio feroz en la mayoría, algunos pintados de una condescendencia rayante, pocos con una mirada empática hacia quienes la padecemos.

¿Qué es la anorexia? Pues básicamente un transtorno alimenticio de origen psicológico, no un berrinche de princesa como por ahí se comenta. Es cierto que la anorexia viene a reforzarse por estereotipos externos que nos exigen un cuerpo danone, bombardeos mediáticos y mil cosas más pero, y este pero es el quid de la cuestión, la anorexia principalmente se genera por una personalidad obsesiva compulsiva y una necesidad imperante de tener el control de algo, y si no hay control sobre las circunstancias externas, por lo menos tenerlo sobre el propio cuerpo. Ahora bien, no todos los anoréxicos nos pasamos la vida contando cada bocado que entra a nuestros cuerpos, ni midiendonos a diario o pasando por el control de la báscula, que cada cabeza es un mundo, así que hablaré de lo que conozco, es decir, de mí.

Mi anorexia es nerviosa, a mayor estrés, menos apetito, ya que la tensión se me acumula en el estómago llegando al punto en que pensar en comer me produce nauseas, ya que tengo prácticamente acalambrada la boca del estómago. Y no, no es que no tenga hambre, es que hay cosas mas urgentes que requieren mi atención y dejo de lado la comida. Para acabar de agravar la cuestión, necesito variedad, y no veo ya a la comida como una recompensa per se, así que si voy a comer, debe ser algo delicioso, que realmente satisfaga mi paladar, de lo contrario no vale la pena gastar tiempo y energía en alimentarse. Si, está muy mal, porque el alimento es prioritario y bla-bla-bla, pero habla una anoréxica, ¿de acuerdo?

Por suerte el alimento no se ha convertido en un enemigo, ni en una obsesión que requiera recuentos calóricos, pero tampoco es precisamente algo de primera importancia. Ahora bien, como ya dije, soy obsesiva y requiero sentir que tengo el control sobre algo, así que trato de mantener el control sobre mi cuerpo. ¿Qué implica eso? Pues hacer ejercicio, comer sanamente, evitar alimentos grasosos... vamos, tratar de mantener la línea (y nunca mejor dicho). Así soy en los días normales, de vez en cuando me doy el gusto de un postre, una comida altamente calórica o no hacer nada en todo el día y quedarme en cama. Lo malo es cuando el factor normal de estrés se intensifica, pues sigo queriendo cumplir con todas mis rutinas, pero no como. Consecuencia de esto es el adelgazamiento excesivo, y en ocasiones veloz.

Hija, te ves divina, ¿que te has hecho?, Has perdido un poco de peso, ¿verdad?, Pues si, lo malo es que el "poco de peso" en mi caso pueden ser hasta 2 kilos en una semana, lo que significa que parezco poco más que un perchero ambulante. Y a eso viene aunada la obsesión de pesarse diariamente, mañana y noche, para tratar de controlar los números, ya que no hay nada mas en control. Y es entonces cuando empieza el otro martirio femenino, el de No tengo qué ponerme, porque no es que no tenga montones de pantalones, blusas y vestidos, no, el problema es que todo me sienta mal y se me cae, abolsando en sitios donde antes había carne. Y este último año y cacho ha sido tan así que he tenido que deshacerme de casi todo, reutilizar mi "ropa de flaca" y llegar a comprar tallas mas chicas aún, porque incluso esa ropa me queda grande.

No, ser anoréxica no es divertido, tampoco es un orgullo, y en definitiva no es algo que yo le desearía a nadie. Aquellas que se quejan de que en Zara y similares solo hacen ropa para anoréxicas podrían sorprenderse al comprobar que la ropa de esas tiendas no me sienta bien, ya que tiene espacios para curvas que yo ya no poseo, así que tampoco es muy adecuada. Y si, puedo darme el lujo de parecer modelo, con lo alta y espigada que me veo; ponerme cosas que a casi nadie le sientan bien, ir a comprar mi ropa en tiendas para adolescentes y jactarme de que me quedan mejor que a muchas de ellas, y saber que tengo un cuerpo que muchas con la mitad de mi edad envidian y quisiesen presumir. Por suerte no me he acercado a parecer un damnificado de Biafra, que todavía muestro algunas curvas, pero puedo decir que se han vuelto escasas, y en las clases de danza árabe eso me ha resultado evidente.

¿El paraíso? Pues no, tan solo un pequeño y particular infierno. Porque las consecuencias del estress y la desnutrición son la caída de cabello, la piel reseca, uñas quebradizas, unas ojeras de mapache impresionantes; añadase a esto un sistema inmunodepresor altamente debilitado, que conlleva resfriados cada dos por tres, hipotermia, hipoglucemia, hipotensión (que de alguna manera se compensa con el estrés que me cargo, que sin o ya me habría dado un colapso hace mucho); cansancio excesivo, poca atención y retención, dificultades para concentrarse y un sin fin más de etcéteras.

En fin que la anorexia es un problema de salud muy serio, con terapia lo voy sobrellevando y he empezado a recuperar algunos kilos pero, al gual que el alcoholismo, las adicciones y similares, es un proceso de día a día. No sé si mañana tendré apetito, si no podré tragar ni un vaso de agua, o si tenga un excepcional momento en que mi cuerpo exija todo ese alimento del que se ha visto privado y pueda darme un atracón decente, ya que el tamaño de mi estómago se ha reducido drásticamente. No lo sé, ya veremos mañana.

PD. Perdón por la pornografía emocional, pero hay veces que es necesaria.