miércoles, enero 23, 2008

El nombre del mundo es Bosque, U.K. Le Guin

Que me gusta cómo escribe la Le Guin, ya se sabe, que sus libros siempre me dejan una reflexión, también. Que algunos me hacen rabiar y me cuesta trabajo seguirlos, no estoy segura de haberlo dicho. En El nombre del mundo es Bosque, me ha costado horrores no botar el libro durante las primeras 10 páginas. Es difícil para una persona habituada a escuchar sobre ecología y derechos humanos no rabiar ante las apreciaciones que inician el libro, por parte de un soldado psicótico acerca de un planeta sometido a la más brutal deforestación. Es obvio que éste libro fue escrito en otra época, en un mundo menos concientizado sobre los problemas ambientales, (aunque no hagamos lo suficiente para solucionarlos, por lo menos sabemos cosas tan básicas como que la deforestación de un bosque lluvioso produce desertificación).

En esta ocasión la Le Guin nos habla de un planeta en proceso de colonización por parte de una Tierra sobreexplotada que, para no variar, envía a personas demasiado duras y no muy empáticas a hacer el trabajo sucio. En éste caso, explotar forestalmente un planeta que parece un invernadero, y al cual los humanos han dado el nombre de Nueva Tahití. Siguiendo las clásicas directrices coloniales, los nativos del planeta han sido sometidos a la esclavitud, aunque el lenguaje usado sugiera trabajo voluntario. Y es el choque de dos mundos diferentes lo que se plantea en la historia, el hecho de que tras la llegada de una invasión ya nada es igual, incluso para una cultura estática, que debe evolucionar o extinguirse, aún cuando evolucionar signifique adoptar los peores rasgos del otro. ¿Es posible tender puentes? Si, dentro de un marco de respeto, desgraciadamente el humano no acostumbra a respetar al otro, al menos desde la perspectiva de la Le Guin. Y es en base a las premisas de tolerancia, xenofobia y otredad que se construye este relato amargo sobre la dignidad, el respeto y la ecología. Un libro muy pequeño para leer de un tirón y que, como siempre, deja alguna pequeña reflexión para masticar tras haberlo terminado.

Ursula K. Le Guin
El nombre del mundo es Bosque
Editorial Minotauro
168 pags.

7 comentarios:

Ilión dijo...

Parece que últimamente te ha dado por la Le Guin, jeje

Probaré con él... un día de estos, más si dices que es cortito. A mí es que esta mujer, aunque me gustan las ideas que plantea y el enfoque que les da... llega a cansarme. Creo que da demasiadas vueltas sobre una misma idea, para que nos enteremos bien de lo que nos quiere decir. Prefiero a los autores que solo proponen la idea, y la dejan en el aire para que seamos nosotros los que les demos vueltas.

Ilión dijo...

Ah, jaja, besossssssss

Errantus dijo...

No sólo por ella, acabo de empezar uno de otro de mis consens: Roger Zelazny, Una rosa para el eclesiastes. Ya lo comentaré si me merece la pena, que he estado letendo y viendo pelis al por mayor, pero no todo lo reseño. ;)

Besos

PilyBoop dijo...

Estoy al pendiente de los libros que recomiendas.

Me estoy leyendo Wicked y me está encantando¡

:D

Errantus dijo...

Wicked es muy bueno. Estoy en espera de su continuación, y si no se apuran a traducirlo, puede que me lo pida junto con otros del mismo autor en inglés.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

ufff, cuantas veces naufragué, pero no es una taza de cafe...

Ál dijo...

Interesante recomendación.... la tomaré en cuenta, sin lugar a dudas...