Hace unos días mi querida Bruja me regaló este libro con una portada exquisita y bastante sugerente, por no hablar de un título que hace desear leerlo cuanto antes. Así que ni tarda ni perezosa me di a la tarea en mis ratos libres.
Crímenes Bestiales se trata de una recopilación de relatos que tienen como hilo común la reacción de los animales ante el ataque de los seres humanos. Y aquí cabe de todo, relatos tiernos, angustiantes, sobrecogedores... La moral sale sobrando, si bien en ocasiones la trama apunta a una moralina directa, en otras ocasiones la historia está vista desde una perspectiva totalmente amoral, como lo es el reino animal.
La venganza de un elefante, la de una rata, la de un hamster, de un camello o un hurón. Todo vale cuando se trata de analizar las reacciones del reino animal ante el ser humano y su aleatorio comportamiento. Y después decimos que las bestias son otras...
Crímenes bestiales
Patricia Highsmith
Editorial Anagrama
lunes, noviembre 23, 2009
Crímenes bestiales, Patricia Highsmith
martes, noviembre 10, 2009
Matrix a la antigüita
El cine ha avanzado una barbaridad desde sus inicios, desde la utilización del color y sonido hasta erl tipo de tomas, actuaciones, efectos especiales, narrativa, etc. De hecho, dificilmente puede uno imaginarse las primeras versiones de películas espectaculares como King Kong. Pues bien, en un ejercicio bastante interesante de comicidad el grupo de actores rusos Big Difference (Bolshaya Raznitsa) filmó una versión de Matrix a la antigüita. Si, pastelazos, persecuciones, actuaciones desmedidas. Todo eso y más es posible disfrutar en esta versión retro altamente recomendable.
Visto en Microsiervos.
martes, octubre 27, 2009
De cabeza con el cambio de horario
Hace años, cuando laboraba en una empresa transnacional cuyos clientes y proveedores estaban desparramados por todo el mundo, el problema de los husos horarios me tenía al filo de la navaja, ya que en ocasiones debía trabajar como loca para poder enviar un archivo y recibir cambios en menos de dos horas por aquello de que cuando yo estaba entrando a la oficina del otro lado ya iban de salida. Así que cuando llegaba el momento de los cambios de horario a verano-invierno la cosa resultaba aún más estresante, hasta que en México se empezó a adoptar como oficial el cambio de horario. Entonces las cosas comenzaron a emparejarse, salvo por el problema de que en unas ciudades de un mismo país se atrasaba el reloj una hora o dos, o se adelantaba, y aquello era un desbarajuste mayor. Para colmo de males, por complacer a algunos disconformes que no le veían sentido al cambio de horario, la entrada del horario de verano se aplazó por una o dos semanas con respecto al resto del mundo, con lo cual el asunto llegaba a hacérseme más complicado. Pero me resultaba muy comprensible a nivel económico y laboral el porqué de la adaptación a los horarios internacionales.
Ahora bien, a nivel corporal la realidad era -es- otra. El amanecer con una hora menos de sueño, acostarse a la hora habitual y sentirse vapuleado. Problemas con el estómago y el apetito, que por mucho que el reloj de la pared diga que aún no es hora de comer los intestinos se están devorando unos a otros. Dolores de cabeza constantes, mal humor, desorientación, el fastidio de que de un día para otro debes salir de la oficina en plena noche... Toda una monserga que había que aguantar justificada por los beneficios laborales. Pero ahora que no trabajo me pregunto ¿Porqué debo seguir esta tiranía y aguantar el malestar físico de un cambio horario que no me beneficia en nada? Y peor aún ¿A qué hora movieron en el cable mis programas? :P
jueves, octubre 15, 2009
From Hell, Alan Moore y Edie Campbell
¿Quién no ha oído hablar de los crímenes de Whitechappel y el famosísimo Jack el destripador? ¿A quién no se le ha removido el gusanito del morbo acerca de tan siniestro personaje? Más de un siglo ha pasado desde que los terribles sucesos tuvieron lugar, y la macabra historia aún sigue capturando la mórbida imaginación del público alrededor del mundo.
Libros, documentales, películas, relatos, panfletos, revistas, programas de radio, comics... Las producciones y teorías son infinitas. Incluso la CF ha puesto su granito de arena en las dunas de la especulación, baste buscar en Visiones Peligrosas.
Ante tan prolífica producción, uno se pregunta ¿Vale la pena otra historia más? ¿Vale la pena seguir rizando el rizo con una nueva teoría? ¿O se va a continuar el círculo vicioso de una de tantas historias fantásticas de las cuales casi nadie sabe de dónde vinieron? Pues bien, estas y otras preguntas se hizo Alan Moore, actualmente más conocido por ser el autor de Watchmen, quien se dió a la tarea de investigar a fondo lo que él mismo denomina Ripperology o, lo que es lo mismo, Destripadorlogía.
La tarea no fue fácil, especialmente cuando se tienen casi 100 años de producción para revisar; desde documentos originales hasta diarios falsificados. Y, sin embargo, el autor se atrevió a empantanarse a fondo en la documentación para dar a luz un texto extremadamente denso que no se contenta con centrarse en los crímenes, sino que nos expone al ambiente general del Londres de finales del siglo XIX, con sus maravillas y sus miserias. Un texto que fue cruda y maravillosamente ilustrado por la pluma de Eddie Campbell. Un trabajo final de cientos de páginas, textos espesos y brillantes, lenguaje anticuado y cientos de referencias oscuras que requieren apéndices aparte para explicar de dónde viene cada personaje o situación mencionada. Y en el centro de todo, la decisión de hacerse con la teoría del médico real, aderezada con salpicaduras de muchas otras teorías aparecidas a lo largo del tiempo.
Los masones, el hombre elefante, la Reina Victoria, Buffalo Bill... todos tienen un lugar en esta obra de arte que trata, más que sobre la monstrusidad del infame homicida, sobre la monstruosidad del ser humano. Un tocho altamente recomendable que exige mucho tiempo y dedicación para una lectura adecuada.
From Hell
Alan Moore y Eddie Campbell
572 pags
10 x 7.6 x 1.4 pulgadas
martes, octubre 06, 2009
Alicia, en SU país de las maravillas.
En la literatura clásica hay montones de personajes entrañables, de esos que se hacen un espacio definitivo en la mente y corazón de los lectores por diferentes razones. En el caso del personaje de Lewis Carroll, ese sacerdote anglicano, matemático, fotógrafo y escritor británico cuyo verdadero nombre era Charles Lutwidge Dodgson, y quien fuera acusado de paidofilia por su afición a fotografiar pequeñas niñas en vestimentas exóticas -tal fue el caso de Alice Liddell, a quien escribió los estupendos relatos de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo-. Todo mundo conocemos la versión de Disney, que fusiona ambas historias y ha sentado las bases de cómo se debería ver el personaje.
Pues bien, lo genial de los arquetipos es la posibilidad que dan a los creadores de jugar con la idea base y de ahí despegar en diferentes direcciones. Tal es el caso de la siguiente canción, que además cuenta con imágenes de diferentes largometrajes realizados a lo largo del siglo 20.
Alicia
Alicia llego a su cuarto, (apagó la luz),
Se fue por el espejo, se esfumó.
Alicia tiró la llave por la ventana
Alicia no está en su cuarto, (desapareció),
La vimos desde aquí se fue feliz,
Alicia viajó al país de las maravillas
A su vestido le cambio el color
Se fue agrandando,
Se convirtió en un paracaídas.
Bajó al país de las maravillas;
Alicia sola,
En un lugar de fantasías
Sola.. en un lugar de fantasías, (ah ah Alicia).
Alicia color de rosa, (se desvaneció):
El tiempo la envolvio y no existió.
Alicia es un carrusel que no para nunca
Entre sonrisa se vistió de estrellas,
Subió tan alto que en su cuerpo
Los espacios se multiplican,
Cada uno es una puerta que está siempre abierta,
Cada puerta es un espejo que refleja (Alicias).
Oh oh oh oh oh
Alicias
Oh oh oh oh
Que refleja Alicias
Que refleja Alicias
(oh oh oh oh oh)
(oh oh oh oh oh oh oh oh oh oh
Ya no regresó a su cuarto Alicia
(ya no) ya no regresó
(oh ohoh ohoh oh)
Se quedo en el viaje Alicia
(ya no) no regresó
jueves, septiembre 17, 2009
Serie B, pero en 3D.

Primero que nada, un saludo y una disculpa por mantener este blog inactivo. Y ahora pasemos al tema en cuestión
Hace algunos meses que me he encontrado en los canales de CF, así como de películas, una serie de producciones de calidad más que dudosa cuyo eje central son temáticas mitológicas, de fantasía o ciencia ficción, aderezadas con guiones seudoterroríficos donde una y otra vez nos encontramos la moralina del complejo de Frankenstein remezclada con la revancha de Madre Gaia y Los Antiguos Espíritus del Mal -eso si, sin Mum-Ra que los acompañe-. Los argumentos de estos modernos engendros hacen agua por todos lados, lo mismo que las actuaciones de héroes y villanos de pacotilla que, a leguas se nota, no saben qué hacer ante un guión que les exige interactuar con un monstruo imaginario, ya se trate de un enjambre de avispas asesinas carnívoras genéticamente modificadas, una colonia de hormigas extraterrestres, un ogro, fantasma devorador de huesos O_o y cuanta fumada se le pase a uno por la mente.
Si hace tiempo me quejaba de las sinopsis de las películas, que definitivamente no alentaban al público, ni al programador, a verlas, ahora toca el turno de los modelos 3D utilizados, que por muy bien modelados que estén en algunos casos, se notan mal injertados en la pantalla. Movimientos mal realizados, proporciones que cambian de una escena a otra, texturas de mala calidad... Y ni hablar de las pésimas historias que les acompañan. Kraken, La serpiente de fuego, El devorador de huesos; El ogro, The hive, The swarm (Enjambre asesino); Baal, el dios de la tormenta; Pterodáctilo, En la tela de la araña... Todas excelsas joyas de la cinematografía de las cuales el occiso Ed Wood seguro habría estado más que orgulloso de haber dirigido.
Para muestra, un botón:
Pterodáctilo
Un volcán inactivo en la espesura de un bosque en Turquía contiene un secreto mortal: un nido de huevos de pterodáctilo en perfecto estado de conservación a punto de romper el cascarón...
¿Hello? ¿En serio? ¿Un nido de pterodáctilos a punto de eclosionar tras millones de años? ¿Y el volcán cuándo fue la última vez qu estuvo activo? ¿Porqué no se fosilizaron? ¿Quién los va a alimentar en lo que alcanzan la fuerza para volar? ¿Quién los enseñará a volar? ¿Acaso puedo amaestrarlos como a Poquemones? ¿Porqué cuernos sigo viendo estas porquerías?
Y una vez más viene la eterna queja. ¿Porqué se liga a la fantasía y la ciencia ficción con este tipo de productos deprimentes? ¿Porqué el elemento fantástico ha de ser pretexto para usae de excusa y anzuelo en peliculitas de bajo presupuesto y nulas aspiraciones? Y aún más. ¿Porqué siempre han de encontrar un hueco en los horarios de bajo rating? ¿Y porqué seguimos cayendo ante el anzuelo de este tipo de exhibiciones? Si es que no tiene la culpa el indio, si no quien lo hace compadre.
lunes, mayo 04, 2009
Hasta los huesos (corto de animación)
Las fúnebres noticias que nos bombardean a últimas fechas hacen que algunas canciones tradicionales se recuerden, ¿y qué mejor forma de compartirlas que con un corto de animación muy bien hecho y que aproveche las tradiciones e imaginería mexicanas?
Os dejo con Hasta los huesos, cuya canción tema es La llorona, interpretada por Eugenia León. Espero no afectar sensibilidades, ya se sabe que los mexicanos tenemos una fascinación cultural con la muerte.
viernes, mayo 01, 2009
lunes, abril 27, 2009
Aquí se respira el miedo, aún con tapabocas.
México, D.F., Ciudad de los Palacios, la ex Región más transparente del aire. Caótica y apocalíptica ciudad con dcenas de millones de habitantes y los innumerables problemas que eso conlleva. De unos días a la fecha, la ciudad ha visto drásticamente modificada su otrora ajetreada vida. Este fin de semana las calles lucieron vacías, los centros comerciales desiertos y la ciudad en general silenciosa. Los espectáculos masivos fueron cancelados, los cines y teatros cerrados, y el anuncio de que las clases desde nivel preescolar hasta universitario suspendidas por una semana no han hecho sino acrecentar el clima de nerviosismo. Y es que el jueves a las 23 horas se anunció que se suspendían las clases por alerta de epidemia, cosa jamás ocurrida en esta ciudad hasta donde yo tengo conocimiento. Posteriormente, las noticias sobre decesos debido a una cepa mutada de influenza porcina fueron confirmadas. Conforme pasaban las horas y los días, las conferencias de prensa y las noticias diversas comenzaron a alarmar a la población. Decenas de muertos en diversos puntos del país, cientos de contagiados y miles de alarmados que corrieron a los centros de salud que operaron en días que normalmente no lo hacen. Vacunas no hay, sino retrovirales que serán inyectados sólo a aquellos que padezcan la enfermedad, que tampoco estan las cosas para desperdiciar la pólvora en infiernitos. Y la histeria de la gente crece mientras los noticieros aprovechan para vender sus productos como pan caliente.
Las noticias internacionales tampoco son alentadoras, en USA se ha detectado el mismo problema y hay varias muertes confirmadas. En otros países del mundo también ha habido brotes y las especulaciones de gente poco informada hace que el miedo se acrecente. Por lo pronto, en este país no todos los estados están en alerta, ya que la epidemia se ha focalizado en la Ciudad de México y su área metropolitana, así como en algunas ciudades del norte del país.
¿Se ha implementado algún tipo de medida sanitaria? Pues si, varias. Hay diversas recomendaciones de higiene para evitar contagios, ya que el virus se transmite de persona a persona, que no por alimentos con carne de cerdo. Los tapabocas se han distribuído y comprado con prodigalidad aunque estos sean poco efectivos contra los virus, supongo que para tranquilizar a la población y evitar que se entre en pánico. De hec
ho, es de lo más curioso ver a gente con tapabocas en las azoteas de los edificios mientras hacen la colada. ¿Supondrán que alguien se aparecerá a sus espaldas, les tocará el hombro y cuando volteen les estornudará en plena cara? Argumento muy de The Twilight Zone y Relatos desde la Cripta.
Ante el clima tan apocalíptico que se respira, no puedo evitar recordar obras como El Decamerón, de Boccaccio; La máscara de la muerte roja, de Poe; Soy leyenda, de Richard Matheson; Resident Evil; Exterminio; 28 días; Epidemia; The Dawn of the Dead, etc. Y es que los seres humanos nos pintamos solos para imaginar visiones apocalípticas realmente angustiantes y desoladoras que en realidad hablan de una angustia existencial más primigenia. ¿El miedo a quedarse solo? ¿Al caos? ¿A la indefensión? A fin de cuentas, las situaciones de tensión siempre han sido un aliciente poderoso para las mentes creadoras, así que espero ver muchas obras surgidas a partir de esta situación de alarma que seguramente inspirará a algunos escritores.
Por lo pronto, la vida continúa su curso, más silenciosa y tranquila, pero aún así fluyendo, ya que ninguna epidemia puede paralizar la necesidad de la gente de ganarse la vida. ¿Y nosotros? Nosotros estamos tranquilos, con un bebé en casa la vida ya se había ralentizado y las visitas no han sido demasiadas.
viernes, abril 24, 2009
Entre autores y ratones de laboratorio

Mi querido Al envió una imagen muy agradable de la red del tren suburbano metropolitano, mejor conocido como Metro, donde los nombres de las estaciones han sido cambiados por nombres de autores literarios. ¿Se imaginan vivir en Lovecraft e ir a trabajar en Kafka? Hacer un transbordo en Beckett y luego en Cervantes, o bien Gilgamesh y después en Dante. Eso sí que suena maravilloso. Y mientras voy recorriendo las estaciones que les tocarían a mis amistades y familia, no dejo de soñar. La Bruja debe de vivir cerca de Gabriela Mistral o Tagore; Lilith entre Goethe y Miller; Ary por Flaubert; Al iría más allá de Houellebecq... Todo genial, hasta que llego a mi domicilio. ¿Me tocará un autor romántico? ¿Uno de CF? ¿Novela negra? Pues no, nada de eso. Antes vivía por Thomas De Quincey, pero ahora estoy cerca de E. B. White. ¿E. B. White? ¿Y quién es ese? Pues como no me gusta quedarme con la duda, voy presta a buscarlo en San Google y me encuentro que... El Sr. White fue el autor de ¡¡Stuart Little!! ¬ ¬* Habiendo tantos y tantos autores y me va tocando el autor del ratón de laboratorio ñoño. ¡No hay moral!

