martes, marzo 29, 2005

Asesinando blátidos

Las cucarachas son los seres más resistentes del mundo, dicen; serán los únicos sobrevivientes de una guerra nuclear junto con "los mojados", dicen. Yo de esos bichos se poco, salvo que son cafés, les encanta el calor y la oscuridad y que a más de uno le ponen nervioso, además de crujir como galleta crocante cuando se aplasta su exoesqueleto. Se reproducen a una velocidad brutal, como cucarachas, y todas son iguales, como los hombres diría alguna. XD

Hoy las he estado observando mientras leía en un banco de terraza. Silenciosas, rastreras, precavidas; asomando de la coladera con precaución, lentamente. Más de 5 min. en la boca del desagüe. Mi paciencia ha sido mayor, leyendo con un ojo al blátido y otro al garabato.

Son asquerosas, sí, pero ese sonido crocante es tan gratificante. Mientras mayor la cuca más crocante el sonido, ¡como una deliciosa barra de granola al desgajarse! Y Mientras más grande es la cuca, mayor es el tiempo que tarda en morir mientras sus convulsas patas y antenas marcan un beat inaudible y desconocido.

Heme aquí, acechando a uno de esos insectos que se desgranan lentamente por las baldosas de la terraza, esperando que se aleje lo suficiente de su pertrecho. Desde aquí logro distinguir su oscuridad ocre que se desvanece en la negra oscuridad del desagüe. Y espero pacientemente, mientras observo a otra cuca que realiza su espasmódica danza junto con otras más, que lentamente han caído bajo mi suela. Hoy soy una asesina de cucarachas.

3 comentarios:

Alex dijo...

Estimada Errantus Aquila:

Antes que nada, me permito saludarte y felicitarte por este blog tan interesante. Ojalá que semana tras semana podamos leer tus aventuras y reflexiones urbanas.

La verdad te quiro comentar algo. Yo siento una extraña facinación, al igaul que tú, por exterminar a estos artrópodos tan conocidos por tods. Sin embargo, difiero de tu método asesino de la suela del zapato, ya que me repugnan ver los jugos intestinales de las vísceras de las cucarachas y, difiriendo de tí, el crujir del exoesqueleto de estos simpáticos animalitos. Yo prefiero agarrar la lata de fijador de pelo y encenderla con una encendedor Cic (que no sabe fallar) con el fin de rememorar en estos animales un buen baño de Napalm tal como seguramente recordarán algunos norvietnamitas.. es decir, prefiero ser un piroasesino de cucarachas. Organicemos un día de estos una cacería de estos artrópodos y compartamos nuestros saberes arcanos.

Saludos

A.

Blackonion dijo...

A mi me va más la guerra química.

Spray matacucarachas a destajo. Eso si, hay que ser rápido. Un dia no tenia el spray a mano así que tapé la cucaracha con una taza que tenia a mano. Como me daba miedo que se escapase si destapaba la taza, rocié bien rociado el marmol de la cocina y deslicé la taza sobre el liquidillo matacucarachas. A los cinco minutos cuando levanté la tapa ya no se movia. Por suerte la taza era opaca y no pude ver nada de lo ocurrido en su interor. Digo por suerte, porque una cierta curiosidad morbosa me hizo desear verlo, y en el fondo me alegro de que no se viera satisfecha.

Errantus dijo...

Alex, Pau, un placer leer sus comentarios.

¡Hagamos una cruzada! XD

Encontré información muy interesante en este sitio: http://axxon.com.ar/rev/141/c-141Divulgacion.htm