martes, junio 07, 2005

Oficina de objetos perdidos

-Buenas tardes. Mire usted, vengo a preguntar por un corazón.
-¿Cómo es?
-Pues muy fragil, la verdad sea dicha, ya van tropocientas veces que se rompe pero me ha salido muy aguantador, un poquito de pegamento y sigue su marcha.
-No, me temo que nadie ha traido uno así. Porque, verá, tenemos algunos de piedra, de acero, ese de la caja reforzada es de oro; en esa caja blanca está uno mas negro que el pecado; hay corazones de condominio, llenos de habitaciones; tambien los hay desgarrados, hechos polvo como el de aquel frasco; podridos, agusanados... Mire, aqui hay unos con remiendos y costurones, otro pegado con cinta... Pero de cristal o cosas semejantes, no nos han traído, no.
Pasé muchas horas revisando, pero ninguno era el mío.

Por algun tiempo me sentí descorazonada; hoy ya no me inmuto cuando me dicen que no tengo corazón.

9 comentarios:

Lola dijo...

No me creo que no encuentres tu corazon....

cris dijo...

Bueno, tú al menos sabes que lo tenías y en algún sitio estará,tú tranquilaya volverá cuando se canse de ver mundo.
Hay quien no lo ha tenido nunca.

Errantus dijo...

Por lo pronto, no tengo ganas de ir a la comisaría a denunciar hurto. XD

Nimraithkar dijo...

no es tan necesario a final de cuentas. Yo he conseguido pasar bien sin el mío aunque de vez en cuadno lo echo de menos.

Lo habrás visto en el emporio de corazones perdidos, de pura casualidad?

Errantus dijo...

¿No es el de la foto, Nim? Míralo bien, de obsidiana negra, la mar de bonito.

Elisabeta dijo...

Qué original,besos,me ha gustado mucho ^_*

Nimraithkar dijo...

mmm. Es precioso si, pero no es el mío

Errantus dijo...

Aziaz Eli. Un besote a tí también.

María dijo...

Yo el mío sé donde está pero no se lo pienso decir a nadie, que luego lo encuentran y me lo vuelven a escacharrar. Y como ta viejito ya el pobre, lo mismo no me aguanta.

Sólo se lo enseño de vez en cuando a mi peque, que como es chica no sabe qué es y no se lo dirá a nadie ;) (Espero).

Saludos corazones perdidos!!
María